La fotografía y el erotismo ya coqueteaban a principios de siglo. Eran otras formas tanto estéticas como técnicas, y los conceptos de belleza han ido variando a lo largo de los años impuestos en gran parte por los cánones que marcan las modas.

A finales del XIX, la fotografía erótica de aires victorianos, exportada de Francia, aparecía en Gran Bretaña asentándose como un nuevo modelo de negocio entre la clase más adinerada de la época. Cabe decir, que desgraciadamente este tipo de fotografía era demasiado mecánica, la imagen erótica perdía todo la sensualidad. Pero por suerte muchos pintores comenzaron a experimentar con la fotografía de desnudos, intentando darles una intención pictórica y más artística.

No obstante, las imágenes erótica no empiezan a considerarse como fotografía moderna hasta 1950, con los conocidos “club de cámara” que llevaron la fotografía erótica al ámbito artístico tal como se conoce hoy en día.

Gracias a grandes fotógrafos como Rudolph Rossi (cuyas imágenes en blanco y negro fueron pintadas meticulosamente, dotando a la foto la categoría de arte) que buscaban acercarse al arte pictórico con una fotografía sumamente cuidada y artística. Es decir, no se limitaban a plasmar solamente un cuerpo desnudo, sino que contaban una historia, trasmitían un concepto.

También encontramos a fotógrafos como Helmut Newton que elevó la foto erótica a un ideal de belleza y glamour, sus imágenes eran de tal hermosura que dañaban a la vista.

Así pues, podemos afirmar que gracias a todos los avances tecnológicos y a los fotógrafos y artistas de antaño que se saltaron la leyes podemos disfrutar en este sitio de esa fotografía erótica de gran calidad realizada por Juan Luis Pajares, que ha sabido perfectamente retratar nuestra propuesta con un grado de erotismo extremo sin cruzar el límite, en una sesión privada que realizamos en nuestra Nude Master Class Photo el pasado mes de Marzo en Madrid.

No resulta fácil enfrentarse a una sesión con un modelo de desnudo, por lo que es de gran ayuda contar con una modelo profesional como es Stasia Shpits, relajarse y disfrutar. Porque, al final no es mucho más que una sesión de retrato y cuanto más naturalidad consigamos mejores resultados podemos obtener.

Anuncios